jueves, 18 de mayo de 2017

Cuando el tiempo no es tiempo

Cuando el tiempo no es tiempo, cuando las distancias no se miden en kilometros, cuando aprendemos a contar los dias por los atardeceres que nos dejaron sin aliento.
Cuando aprendemos que la libertad es inherente al amor, cuando entendemos que estamos solos, que somos pasajeros,que somos horas, momentos,y sonrisas.
 
Cuando comprendemos que las miradas y promesas no equivalen a palabras.
Cuando comprendemos que es posible perder para siempre, pero que siempre es posible olvidarlo como perdida.
Cuando comprendemos que todos vemos los colores en diferentes tonalidades, que una línea no es la misma línea, y que el sonido de la lluvia no siempre tiene el mismo significado.
Cuando el tiempo no es tiempo, cuando crecemos sin querer crecer, cuando dejamos de creer sin dejar nuestra inocencia.
 Cuando volvemos a aferrarnos sabiendo que no sabemos cómo, cuando volvemos a ser, cuando retrocedemos el tiempo sin la necesidad de rememorar.
Cuando sabemos que una milla no es un espacio de tiempo, cuando dejamos de esperar que el fróo no sea cruel, cuando dejamos florecer la intuicion, cuando dejamos volar la mente.
Cuando sabemos que el mundo puede parar por unos segundos, cuando sabemos que la tecnologóa es solo la herramienta, cuando sabemos que a traves de las luces podemos seguir siendo los que eramos.
Cuando descubrimos que las noches caminando por la playa no eran utopía.
Cuando descubrimos que las suposiciones eran nuestros deseos mas íntimos, cuando descubrimos que la unión nace de la separacion, y que los besos mas hermosos nacen del alma.
Cuando descubrimos que lo que dejamos, realmente nunca lo dejamos, y que la juventud es parte de la esencia.
Cuando el tiempo no es sólo tiempo, cuando nos convertimos en tiempo...

domingo, 2 de abril de 2017

El lago y tú ciudad

Atardeceres
Lunas infinitas
Tu sombra hundiéndose en la arena.
Sentimientos hechos de viento.
Fragmentos entrelazados.
Diferentes meridianos,
Diferentes horas.

Las hojas secas por el frío,
Edificios hundiéndose sobre tu cabeza.
Tú ciudad y el río,
Multitudes colándose en tus líneas,
La vida corriendo en diferentes territorios.

Perdidos en los que nos hizo reconocernos.
Enredaderas hechas de palabras efímeras.

Mentiras que solíamos poner en pedestales.
Madrugadas de recrear el universo.
La energía volvía a su punto de inicio,
Dos flores dejándose crecer.

Dos sistemas de engranaje.
Los bosques dónde nos perdíamos,
El sonido de la cascada humedeciendo mis labios.

Mis partículas buscando esos atardecer es fríos,
La lluvia torrencial,
La llamada telefónica,
La voz ausente de miedo,
El lago, mi pueblo.
Tu ciudad, tus caminos.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Debería

Debería ser paciente, pero no saber qué esperas me atasca.
Estoy cansada.

Debería poder mantenerme en tu estado de mente, 
Mantenerme quieta, segura, feliz.
Pero estoy jodidamente cansada.

Debería dejarte ir, debería hacerlo ahora.
Mantenernos en una cápsula de hielo, 
como lo más lindo que hemos vivido, 
como lo más puro.

Debería llenarme de valentía, 
poder decir no, poder hablarlo
poder ser yo misma de nuevo.
poder abrir la jaula, 
poder dejar soplar el viento.

Debería caer hasta lo más hondo, vomitárlo,
dejar caer la lluvia, formar tierra nueva.

Debería limpiar mi alma, y dejarte en un espacio sagrado,
intocable, para pensarte de ves en cuando, para mantenerte así,
como siempre, como tú.

Estoy ciegamente atascada.
Quiero salir de mi.

Poco a poco

Nunca quise escribir sobre la desgarrante sensación de tener que dejarte ir, 
cuando la única forma de mantener mis ojos secos era mirar por la ventana intentando pensar que el tiempo que pasaría sería poco.

Ha pasado casi un mes desde que te fuiste, y pareciera que mi cuerpo aún tiene memoria, que aún te pide.
Y recuerdo ese primer día que te conocí, cuando estaba tan segura que nunca iba a caer, 
sin embargo no sabía que la vida me tenía me llevaría al otro costado.

Ahora, que supuestamente es un tiempo sano y prudente, debería poder hablar sobre el tema, 
debería poder autocontenerme, pero no, no he podido.

Sigo viéndome sentada en el piso, en la misma posición, con el cuerpo pesado y los ojos tristes.
Sigo viéndome en el aeropuerto llena de dudas, llena de ti.
Te extraño tanto. Te extraño como el lindo ser que eres, como compañero, como amante.

Sin embargo sé que debería soltarlo, que tu camino es diferente, 
que hay tantos desvíos que aún no conoces, y no, simplemente no podría negártelo.
No podría decirme a mi misma que debería dejar de quererte por esa razón.

Mereces tanta libertad, tanto amor.

Y a ésta hora, no lloro con la intención de romperme más el corazón, 
Sino con la intención de sellar cada momento precioso que me regalaste, guardarlo, y congelarlo en el tiempo.

Poco a poco debo dejarte ir, para que no me recuerdes como quien intentó cortarte las alas,
 sino como alguien que quiso guiarte al lugar más lindo de tu vida.

Sigo viéndome allá, abrazando lo que ahora no tengo.
 Sigo viéndonos, y aunque estemos en diferente latitud y en diferentes tiempos, mi sonrisa te acompaña.

Ésta es mi forma, ésta soy yo guardando lo poco que tengo de ti.

Serie de memorias

  • -Cuando durante la cena nos pintamos las caras con el jugo de la ensalada de betarraga.
  • -Cuando el último día antes de que te fueras a santiago, en la cocina de mi casa, me senté en tus piernas y me dijiste que yo te hacía muy feliz
  • -Cuando subimos los árboles al lago del lago, y tu te bajaste porque le temías a las arañas, mientras yo me reía.
  • -Cuando caminamos horas bajo la lluvia en Valdivia, sólo conversando cosas cotidianas, pero éramos felices.
  • -Cuando la noche del primer día que te conocí, te besé con la excusa de querer tocar tu pelo.
  • -Cuando bailamos en el apartamento escuchando música clásica.
  • -Cuando nos besamos en el sillón escuchando Silvio rodriguez, y los dos nos pusimos a reír porque la situación era demasiado romántica.
  • -Cuando fuimos a acampar en medio de la noche y aparecieron unas vacas en medio del campo. Los dos nos asustamos y salimos corriendo y riendo.
  • -Cuando intentamos dormir en un solo saco de dormir, y a la mañana siguiente cuando nos despertamos, nos contamos lo que habíamos soñado durante la noche.
  • -Cuando miramos el atardecer color rojo, desde la poza, y tu me dijiste que te imaginabas a mi en Berlín.
  • -Cuando bajamos a la cascada, hacía viento, y tu dijiste que había sido uno de los días más felices de tu viaje.
  • -Cuando me trajiste el ajo chilote que siempre quise.
  • -cuando nos despertábamos y lo primero que hacíamos era besarnos.
  • -Cuando nos encontramos en santiago después de una semana y yo no podía dejar de mirarte.
  • -Cuando fuimos a la marcha a favor de la resistencia mapuche, y tuvimos que correr del tanque lanza agua. (estuve asustada la mayor parte del tiempo, pero fue lo mejor que podría haberme pasado)
  • -Cuando me tuviste horas dentro del supermercado y te llevaste todo el vino y el mate.
  • -Cuando nos sentamos en el piso del aeropuerto, nos abrazamos, y prometimos no olvidarnos, y mantenernos de amigos.



lunes, 24 de octubre de 2016

¿cuánto resistiremos bajo agua?

Atascada en palabras, seca de tanto vivir la lluvia, consciente que debería soltar el peso de lo que no puedo saber.
Doloroso soltar lo que te aquieta el alma, Difícil volver a vivir de la misma forma. 
Las horas siguen pasando, mis ojos continúan ahogándose en lo que ahora podría tener, mis manos siguen extrañando el suave tacto de lo que más anhelaba, y no, no quiero dejarlo ir, aunque el cielo me grite que podría perder mi tiempo, aunque la tierra se vaya derrumbando y la ruta se haga cruel, aunque no quieras mirar atrás, aunque digas "suficiente", aunque calles.
Nuestras islas se están quedando sin puentes, nuestros caminos sin signos aparentes, y veo como los dos continuamos caminando en la misma dirección, para el gran final, para la explosión. 
Y ¿cuánto es suficiente? ¿cuánto resistiremos bajo el agua? 
cierro mis ojos para encontrar las respuestas que se están drenando por entre mis dedos. Pareciera que nunca logro mantenerlo a salvo, pareciera que siempre me quedo varada en la misma playa, soltando señales al cielo gris que me cubre. ¿sigues tan lejos, o es la ilusión del desplazamiento de lo que prometiste?
En ésta linea de tiempo, en la que me mantengo retrocediendo cada noche, en éste lapso que podría durar para siempre, o desvanecerse en un sólo día. en ésta línea es dónde simplemente seré.
Suelta tus miedos, porque podría quedarme sentaba bajo éste árbol para escuchar cada causa, cada sueño, y cada historia. No lo dejes morir, porque si dependiera de mi, abrazaría hasta el último aliento, y lo mantendría congelado en mi memoria.
No más cartas de amor prometiendo cosas que nunca podremos cumplir, no más miradas que no podremos mantener en el tiempo, no más idealizaciones.
Atascada en éstas cartas sin enviar, intentando ser lo suficientemente fuerte, intentando ser lo suficientemente yo. 
Sólo puedo hacer florecer palabras, una mirada sincera,y un beso a través del océano.
¿realmente cuánto resistiremos bajo agua?




martes, 11 de octubre de 2016

El lugar favorito

El lugar favorito fue la sombra de ese atardecer,
cuando por primera vez volvimos a creer,
cuando por última vez vimos nuestros muros derrumbarse

El lugar favorito fueron las palabras que no dijimos, 
mientras la mirada penetrante dibujaba una nueva historia;
Ese lugar cálido, tierno, frágil, donde cada gesto contaba, 
donde cada tacto era un trozo de vida, 
donde nos atrevíamos a soñar, 
donde nos atrevíamos a ser nosotros mismos.

Ese lugar quieto, permanente, dulce, 
donde cada risa era música, 
donde bailar era la mejor manera de decir lo que callábamos,
donde nos perdíamos, donde nos encontrábamos.

Ese lugar donde prometimos, donde derramé mis miedos, 
donde dije todo lo que siempre quise decir, donde te deseé felicidad eterna, 
donde te dejé libre, donde te dejé ir.

En éste lugar, donde la música me regala su tiempo, 
donde encuentro lo que ahora está lejos de mi, 
donde puedo pensar y dejar de pensar, 
donde estás tú.

Gélido, lejano, todo tan sin sentido, 
todo tan efímero, todo igual.
Este lugar, lleno de mi misma, 
lleno de deseos palpitantes, 
donde tú eres protagonista, 
donde los kilómetros no importan, 
donde creo que puedo esperar, confiar, crecer, y ser.

Agradecida de la simple existencia de mi enredadera favorita, esa que llenó mi mundo de felicidad, y que por un rato logró formar un nuevo paisaje.

Agradecida de mi lugar favorito, donde puedo ser, donde puedo respirar, sonreír, saber que habrá tiempo, y que el universo no nos regala coincidencias.