jueves, 21 de febrero de 2013

Souvenirs I



Si pudiera recopilar todos los recuerdos atados a estos deprimentes tres años, formaría un baúl que llegaría posiblemente hasta la júpiter, y pesaría tanto que la gravedad sentiría vergüenza. 

Aun recuerdo esa invitación, y como te conocí...

Que desgracia ¿por qué acepté ir?

No sabía que te vería, tampoco sabía que cruzaríamos palabras ¿casualidad? No, no creo en eso.
Así pasaron las tardes, los meses, y desgraciadamente, los años.
¿Recuerdas ese día? ¿la primera  vez que te dije "te amo"?  
Era septiembre, y todo estaba perfectamente adornado, inclusive yo.
Pasé por al lado tuyo, sonreíste... Te recordabas de la conversación que habíamos tenido la noche anterior.
¿iba todo bien?
Que ingenua, que dulce e inocente niñita de 16 años...Debiste saberlo, debiste cortar la planta desde la raíz y así te hubieses evitado estos amargos momentos.
Llegó diciembre, y todo mejoraba. Aun recuerdo ese jueves 15, decidimos juntarnos a conversar mientras veíamos caer la tarde. Me quedé sentada largo rato viendo como jugabas fútbol, y luego nos encaminamos a un lugar mas tranquilo, las praderas. Tu sabías que odiaba esos pájaros chillones que siempre se agrupan en el pasto, recuerdo que te imploré que no pasáramos por ahí, pero tu reíste me hiciste caminar por al lado de ellos y así lograste que te agarrara del brazo. Yo era feliz. Nos sentamos al lado de aquella cancha de fútbol, y mientras mirábamos como cambiaban de forma las nubes, nos reíamos de las personas que practicaban aeróbica. Confiabas tanto en mi, de una manera casi perfecta, me contabas lo que pensabas y lo que no pensabas...Lastima que duraría poco.

¿por qué no lo supe antes? ¿por qué no supe ver que nuestra amistad se hundiría en el abismo?
Debo confesar que recuerdo cosas tontas, como tu polera color café, tus shorts negro de marca nike, y tu pierna que tenía una mordedura de perro. También recuerdo que las zapatillas no eran tuyas, y que te había dolido el pie al jugar. (sonrisas)
Pero el tiempo y los hermosos momentos no eran parte de un buen comienzo, mas bien, de la peor pesadilla que podría haber vivido, y que tú podrías haber formado.
21 de diciembre, llegó la hora de decir adiós para siempre...Había llorado toda la noche anterior, por ciertos comentarios y malas noticias en relación a ti. Tu sabías que pasaría algo malo, y también sabias que todas esas conversaciones de madrugada, pesarían al tomar una decisión. Te dije que no quería volver a verte y que tampoco quería volver a hablar contigo, tu dijiste que me necesitabas, y que yo no tenía la culpa de todo el enredo. Termino todo, la esperanza, los nervios, el sufrimiento, solo quedaba el amor...
Tomamos la micro 7, y nos reímos un poco para que nuestro "adiós" fuera mejor recordado. Tocaste el timbre, me dijiste "te quiero" y te bajaste.
Yo seguía ahí, inmóvil, triste, amargada, pero tranquila. Miré por la ventana, veía casas y calles, gente caminando de aquí para allá...y yo, derramando lágrimas y preguntándome por qué todo debía ser así...


CONTINUARÁ...

lunes, 31 de diciembre de 2012

Poignet


Una muñeca tiene dos características principales: No tiene vida, y puede ser usada y tirada al mismo tiempo.-
Un estante vacío adornaba la vieja habitación, la ventana de enfrente dejaba pasar los destellos de la taciturna luna.
 Su cara estaba triste, sucia, y con un aspecto ténue. Algo había cambiado, algo había sucedido, pero la verdad, nadie sabía, ni ella misma.
El reloj de arena dio las 00:00 en punto, y ella seguía ahí, inmóvil y endeble.
Aveces cuesta comprender cuando algo realmente está ausente, y eso, exactamente eso, fue lo que ella nunca vío.
Un muñeca es algo fácil de perder y de dejar de querer, esa era la razón, la amarga razón...
Era algo agobiante, algo que no la dejaba dormir.
Tranquila, respira, siente...Algo cambió, algo se fue ¿tu miedo o tu inocencia?
Nada de eso, se fue algo mas importante, se fue tu sabiduría, tu inteligencia tu juicio.
Cambia, sonríe, saca el polvo del estante que te rodea a diario, déjate bañar por el fulgor de la hermosa luna, y así, solo así, serás feliz.
No dejes que te dejen tirada, brilla en medio de aquella triste habitación.

"Una muñeca puede ser algo valioso, pero solo depende de ti"





domingo, 23 de diciembre de 2012

Antologías II

Una taza de café mientras la música de fondo suena al compás de mis pensamientos. Aveces suelo recordar de una manera casi mecánica como solía ser...
El reloj da las 02:30 am ¿estás?
Estamos a 11 de julio y hoy, precisamente hoy, el cielo está mucho mas profundo en todas sus maneras. El color anaranjado del atardecer ilumina las copas de los árboles de invierno. Todo está perfectamente compuesto; tu risa, la odiada música de la tienda de enfrente, las personas que transitan, los autos de las avenidas, el brillo de la acera, todo.-
Mi mente comenzó  a congelarse, la movilidad de mis piernas ya no son las mismas, es como si el ambiente bruscamente me diera un golpe en el lugar mas sensible, y en consecuencia, mi cuerpo entero no reacciona. Fue inoportuno, poco evidente, y sin saberlo...doloroso.-

¿exigí mucho? ¿o siempre lo supe?





martes, 18 de diciembre de 2012

Antologías I

Nunca creí sentir magia en simple un abrazo, pero la sentí.

Son pocos los días realmente relevantes, ese día de diciembre lo fue. 

El cielo nos cubría completamente y los rayos del sol se reflejaban en nuestros jóvenes ojos. Simplemente descansamos tirados en el pasto contando las aves del cielo, sintiendo el calor sobreprotegedor de las nubes, observando la brisa en medio de las copas de los árboles. Solíamos sonreír, correr, conversar... ¿qué sucedió? 

Supongo que las cosas nunca son como esperamos, supongo que la mayoría de las veces solo conseguimos albergar recuerdos y no vivencias eternas. 

Aquel 17 de diciembre las estrellas brillaban mas que nunca, fue como si brillaran por nuestras causa, una causa casi perfecta, entera, frágil, idealizada. Sentí miedo ¿que pasaba por tu mente mientras mis pasos avanzaban tímidamente en medio de aquella noche?

Recuerdo que tomé tu brazo y el miedo se extinguió, simplemente desapareció, como si nunca hubiese existido. Nos sentamos en la falda de aquel hermoso camino, nuestra respiración era armoniosa, acorde con el latido de nuestros corazones, era fuerte, pero débil al mismo tiempo...



CONTINUARÁ...